Los requisitos medioambientales para los agricultores en la Política Agrícola Común (PAC) de 2024 han sido flexibilizados, y estas modificaciones son especialmente relevantes para los agricultores de Castilla y León. En junio, se han introducido cambios específicos en los requisitos medioambientales para el campo, con el objetivo de proporcionar mayor flexibilidad y adaptabilidad a los agricultores, teniendo en cuenta sus particularidades climáticas y geográficas. A continuación, se detallan los principales cambios:

1. Exención para pequeñas explotaciones

Las pequeñas explotaciones agrícolas de menos de 10 hectáreas estarán eximidas de los controles y sanciones relacionados con los requisitos de condicionalidad medioambiental. Esta medida busca aliviar la carga administrativa y operativa de los pequeños agricultores, permitiéndoles concentrarse en la producción y gestión sostenible de sus tierras sin enfrentar sanciones.

2. Flexibilidad en la rotación de cultivos

Los agricultores podrán beneficiarse de una mayor flexibilidad en la rotación de cultivos. Los Estados miembros, incluyendo España, tendrán más libertad para decidir qué suelos proteger y en qué estación aplicar la cobertura mínima de suelo. En lugar de aplicar requisitos uniformes a todas las regiones, se podrá adaptar la gestión de los suelos a las condiciones locales. Aunque la rotación de cultivos seguirá siendo obligatoria, los agricultores podrán optar por la diversificación de cultivos como una alternativa viable. Esto permitirá una mejor adaptación a las condiciones agroclimáticas de Castilla y León, favoreciendo una agricultura más sostenible y resiliente.

3. Obligación de mantener elementos no productivos

Los agricultores estarán obligados a mantener elementos no productivos como setos o árboles, esenciales para la biodiversidad y la salud del ecosistema agrícola. Además, se les animará de manera voluntaria a mantener tierras en barbecho o a crear nuevos elementos no productivos. Estos elementos no solo contribuyen a la sostenibilidad ambiental, sino que también pueden mejorar la estructura del suelo y proporcionar hábitats para la fauna local, fortaleciendo el equilibrio ecológico de la región.

4. Exenciones temporales en caso de condiciones climáticas imprevistas

Castilla y León, al igual que otras regiones, podrá beneficiarse de exenciones temporales de ciertos requisitos de condicionalidad en caso de condiciones climáticas imprevistas. Esta medida es crucial para una región que puede enfrentar variaciones climáticas significativas, como sequías o lluvias intensas. Los Estados miembros podrán conceder estas exenciones, permitiendo a los agricultores adaptarse rápidamente y mitigar los efectos adversos del clima en sus cultivos y prácticas agrícolas.

5. Evaluación ambiental alternativa

En Castilla y León, el gobierno español ha decidido eximir de la evaluación de impacto ambiental a modernizaciones de regadíos de más de 100 hectáreas, aplicando en su lugar una “evaluación ambiental alternativa”. Esta medida busca agilizar los procesos de modernización y mejora de los sistemas de riego. La evaluación ambiental alternativa permitirá una implementación más rápida de estas modernizaciones, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de los estándares ambientales necesarios para proteger los recursos naturales y la biodiversidad local.

Estos cambios en la PAC de 2024 están diseñados para proporcionar a los agricultores las herramientas y la flexibilidad necesarias para gestionar sus explotaciones de manera sostenible y eficiente. La adaptabilidad a las condiciones locales y climáticas impredecibles es esencial para asegurar la viabilidad económica y ambiental de la agricultura.