La integral térmica en la agricultura es un concepto para establecer o predecir cómo se van a comportar los cultivos en función de las temperaturas ambientales a las que están sometidos. Es la temperatura acumulada necesaria para alcanzar un estado fenológico, un estado larvario o un ciclo completo de un ser vivo. Este cálculo nos da información para poder adelantarnos en tareas agrícolas y ser más precisos a la hora de manejar nuestra explotación agrícola.

Las plantas tienen un ciclo vital año tras año definido por unos estados muy bien marcados, como pueden ser: germinación, estado vegetativo, floración, fructificación, reposo invernal. Todos estos estados se completan cuando la planta ha acumulado una temperatura más o menos concreta. Cuanto antes, acumule esa temperatura, antes completará cada uno de los estados y, por tanto, su ciclo vital se acorta. Es cuando entra en juego la forma de cuantificar esta acumulación térmica.

Toda planta se desarrolla en un rango de temperaturas en función de su adaptación a las condiciones climáticas. Cada familia, género, especie o subespecie, hasta variedad, tienen diferencias en cuanto al rango térmico de desarrollo.

 Temperatura base

Se considera temperatura base o temperatura cero de crecimiento a la temperatura por debajo de la cual la planta detiene su crecimiento por completo. Por tanto, cuando se haga la integral térmica de un cultivo, toda temperatura por debajo de este umbral mínimo no contabilizará en el desarrollo del cultivo.

Temperatura máxima de crecimiento

Al igual que hay una temperatura base de crecimiento, existe un máximo. Se considera que el umbral superior es aquel por encima del cual, la planta detiene su desarrollo o este es muy muy lento. Las temperaturas que estén por encima de este umbral, tampoco contabilizarán en el cálculo de la integral térmica.

La velocidad de crecimiento no es constatarte, además está influenciada por otros factores como la nutrición del suelo, la humedad, las lluvias, la radiación.  Aun así, habiendo muchos factores influyentes, la temperatura tiene un peso muy grande y por ello podemos echar mano de ella considerando que crece de forma lineal. De todas formas, cada día existen modelos agroclimáticos más complejos, que se acercan cada vez más a la realidad.