La sanidad vegetal constituye uno de los pilares fundamentales de la producción agrícola, ya que supone la defensa de los cultivos contra los daños producidos por las plagas y enfermedades que amenazan la calidad y la seguridad de nuestros alimentos. La protección vegetal de los cultivos conlleva actuaciones en la detección de las plagas, el diagnóstico de enfermedades vegetales, su seguimiento, control y erradicación, aplicando las medidas permitidas en la normativa básica y de coordinación.

La incidencia de las plagas y enfermedades que afectan a los cultivos puede comprometer la rentabilidad de las explotaciones por lo que su vigilancia y control resulta fundamental.

La Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de Sanidad Vegetal recoge los aspectos fundamentales de la normativa dictada por la Unión Europea en esta materia, estableciendo un marco normativo adecuado a la distribución de competencias entre los distintos responsables en el ámbito de la sanidad vegetal. Según esta ley se responsabiliza a los agricultores de la vigilancia y el control de las plagas, así como de la ejecución a su cargo de las medidas obligatorias que se establezcan reglamentariamente.

Castilla y León, con su diversidad de cultivos y variaciones climáticas, enfrenta retos específicos en el control de plagas durante el verano. Las estrategias adaptadas para proteger tus cultivos de plagas.

Monitoreo y detección de plagas

  • Realizar recorridos frecuentes por los campos para detectar signos tempranos de infestación.
  • Utilizar trampas de feromonas y placas adhesivas para monitorear poblaciones de insectos.
    Identificación de Plagas Comunes:
  • Pulgones: Atacan cultivos como cereales y leguminosas.
  • Araña Roja: Común en cultivos de frutales y hortalizas.
  • Gusano del Alambre: Afecta especialmente los tubérculos.
  • Mosca Blanca: Problema en invernaderos y cultivos al aire libre.

Métodos de Control

  • Introducir o fomentar la presencia de depredadores naturales como mariquitas, crisopas y avispas parasitoides.
  • Utilizar nematodos entomopatógenos para controlar larvas del suelo como el gusano del alambre.
  • Rotación de Cultivos: Alternar cultivos susceptibles con aquellos que no son hospederos de plagas específicas.
  • Desinfectar herramientas y maquinaria para prevenir la diseminación de patógenos.
  • Eliminar plantas infectadas y residuos de cosecha para reducir fuentes de inóculo.
  • Optar por variedades de cultivos que sean resistentes a las enfermedades prevalentes en la región.
  • Utilizar sistemas de riego más adecuado para evitar el encharcamiento y reducir la humedad foliar, previniendo enfermedades fúngicas.
  • Realizar deshierbes periódicos para eliminar malezas competidoras.
  • Utilizar maquinaria adecuada para el control mecánico en grandes extensiones.
  • Aplicar coberturas vegetales o mulch orgánico para suprimir el crecimiento de malezas y mejorar la estructura del suelo.
  • Aplicar herbicidas específicos y de baja toxicidad siguiendo las recomendaciones técnicas y regulaciones locales.
  • Adaptar las prácticas de manejo a las condiciones climáticas específicas de la región, como las altas temperaturas y la posible sequía en verano.
  • Monitorear la previsión meteorológica para planificar aplicaciones de pesticidas y riegos de manera eficiente.
  • Consultar con técnicos agrícolas para obtener recomendaciones adaptadas a tu situación específica.

El control efectivo de plagas durante el verano requiere una combinación de monitoreo constante, prácticas de control integrado y adaptación a las condiciones locales. Implementar estas estrategias puede ayudarte a proteger tus cultivos y mantener la productividad de tu campo.


OBSERVATORIO DE PLAGAS Y ENFERMEDADES AGRÍCOLAS DE CASTILLA Y LEÓN
Podrá acceder a información técnica actual sobre plagas y enfermedades vegetales desde la página web del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y Léon (ITACyL)

ITACYL